Archive for diciembre 2005

fragmento 34

a veces pienso que nunca saldré de la rua dos douradores. y eso así, escrito, me parece una eternidad.

no el placer, no la gloria, no el poder; la libertad, sólo la libertad.

pasar de los fantasmas de la fe a los espectros de la razón no es más que ser trasladado de celda. el arte, si nos libera de los abstractos ídolos de costumbre, también nos libera de las ideas generosas y de las preocupaciones sociales – ídolos también.

encontrar la personalidad en el perderla – la misma fe abona ese sentido de destino

pequeña teoría del diálogo

las palabras salen disparadas de su boca, pero comienzan a perder velocidad muy pronto: sólo han recorrido unos centímetros y la antigua materia viscosa de la que solían estar formadas ya se ha endurecido a la mitad. aún restan varios metros para llegar a los oídos del otro -que es el destino- cuando, por completo líticas, caen al suelo, donde rebotan ruidosamente.

cada idea propia, cada juicio, se encuentra minuciosamente clasificado y archivado en una tabla cuadriculada similar a aquella de los elementos. cada palabra dicha, cada concepto verbalizado, nace con su etiqueta colgada del hombro, y es cuestión de unos segundos que sea localizado, reconocido y catalogado; en suma: convertido en roca.

lo peor, no obstante, está por llegar. sucede que un pensamiento no solo porta consigo sus rasgos propios sino que, como una invisible cadena de aminoácidos, lleva atado al pescuezo toda una gama de atributos recurrentes, características que, según la tabla periódica de las ideas, albergan algún tipo de relación o parecido, y conllevan además otros juicios parejos, que por simple arbitrariedad o quizás por tradición pertenecen a su misma categoría o clase o rama de ideas. y así, como moisés dividió las aguas, las ideas se agrupan cada cual con sus iguales, en dos grandes familias; y esta tabla es tan coherente, está tan bien estructurada, que sólo necesitas una palabra, una noción apenas murmurada por alguien para, instantáneamente, colocarlo a él y a su presunta ideología, que ha florecido ante tus ojos a partir de la semilla primigenia, en el correspondiente flanco del mar abierto y, en tu fuero interno, considerarlo, según tus propias simpatías, infame o divino.

4 puntos cardinales

qué tienen en común

estacion

la estación sur de autobuses de madrid

mezquita

la mezquita de córdoba

palma

el aeropuerto de palma de mallorca

catalunya

y la plaza catalunya de barcelona?

navidad

contra todo pronóstico, el samurai se viste de rojo y blanco para formar parte, un año más, de la masa. su integración en los ríos humanos que surquen como corrientes las avenidas y calles comerciales de la ciudad será un hecho; los manjares elaborados para estas fechas tendrán un lugar preferente en su cabeza, cocinero y gastrónomo como él es, y ningún esfuerzo le va a costar realizar algún que otro abuso económico para satisfacer las necesidades del día para ello tradicionalmente seleccionado en su familia. el seis de enero, en este caso.

conociendo los resortes y mecanismos semi-ocultos del marketing navideño, el samurai se lanza no obstante a disfrutarlos, con todas las nostalgias artificiales que albergan y la tan habitual sombra de las multinacionales al acecho. no es frivolidad y cinismo: sólo necesidades afectivas. al perro de paulov le están llamando para comer... sería poco elegante reprocharle su instantánea voracidad.

fragmento 20

en varias ocasiones, a lo largo de mi vida oprimida por circunstancias, me ha sucedido, cuando quiero librarme de algún conjunto de ellas, verme súbitamente rodeado por otras del mismo orden, como si existiera de forma definida una enemistad contra mí en el tejido incierto de las cosas. arranco del cuello una mano que me ahoga. veo que en la mano con que me arranqué la otra me vino atado un lazo que me cayó en el cuello con el gesto de liberación. aparto con cuidado el lazo, y casi me estrangulo con mis propias manos.

una rubaiyat

desde miríadas de siglos se suceden auroras y crepúsculos. desde miríadas de siglos se trazan los astros su ronda. amasa la tierra con precaución porque ese terroncillo que vas a aplastar quizás fue antaño el ojo lánguido de un adolescente.
omar khaayám